Cuando hablamos de los trabajadores de menos de 30 años, si bien el porcentaje se reduce considerablemente la tasa de contrataciones eventuales también es preocupante, con casi un 55 por ciento. Porcentajes que nos sitúan a la cabeza de la UE en temporalidad.
Pese a los efectos de la reforma laboral que entró en vigor en 1 de julio del año pasado, con el objetivo fundamental de reducir la temporalidad en el empleo y promover la contratación indefinida, y que que durante sus primeros seis meses de vida incentivó las conversiones de contratos temporales a indefinidos, la temporalidad sigue siendo uno de los mayores retos a los que se enfrenta el mercado laboral español.
Pese al empuje inicial de la nueva normativa -desde el 1 de enero de 2007, sólo se bonifica los empleos indefinididos de nueva contratación- los porcentajes de temporalidad siguen preocupantes. Según los datos de un informe elaborado por al UGT, la peor parte se la llevan los jóvenes ,con tasas que en algún tramo de edad, como el de 16 a 19 años, llegan a superar el 80 por ciento.
Los porcentajes se van reduciendo a medida que aumenta la edad de los trabajadores. Así los empleados de 20 a 24 años presentan una tasa de temporalidad del 58,9 por ciento, y los de 25 a 29 años, del 44,1 por ciento. En total, la tasa de temporalidad de los trabajadores menores de 30 años alcanza el 54,8 por ciento.
El gran salto se produce en este tramo ya que el porcentaje de temporalidad baja hasta el 33,7 por ciento si se tiene en cuenta también a la franja de 30 a 39 años, cuya tasa de temporalidad es del 31,1 por ciento. Los trabajadores con edades superiores a los 40 años registran tasas de temporalidad mucho más bajas, con el 22,9 por ciento en el caso de los de 40 a 49 años, el 16 por ciento en el de los 50 a 59 años y el 13 por ciento en el de los de 60 a 69 años.
Mayores de 70 años
Pero también hay que señalar que, en buena parte gracias a la reforma laboral, si comparamos los datos con los del ejercicio anterior, todos los colectivos han reducido este año sus niveles de temporalidad, a excepción de los de 70 y más años, que han visto empeorar su tasa en más de 10 puntos, desde el 21,8 al 32,5 por ciento.
Por sectores, las tasas más altas de temporalidad se encuentran en la agricultura y la ganadería, con casi un 62 por ciento; la construcción, con más de un 55 por ciento; el servicio doméstico, con un 45,2 por ciento y la hostelería, con más de un 39 por ciento. Por contra los porcentajes más bajos corresponden al sector energético, con un 15,8 por ciento y al de la intermediación financiera, con casi un 12 por ciento.